Un día te llaman de la notaría o de la gestoría y te dicen que "hace falta el GML". Cuelgas sin haber entendido nada. Vamos por partes, porque el concepto es más simple de lo que suena y saber lo básico te ahorra dinero.

Qué es un fichero GML

Un GML es un archivo de texto que contiene las coordenadas de los vértices de tu parcela, en un formato estándar que la sede electrónica del catastro sabe leer. No es un plano para imprimir ni un PDF bonito: es el dato geométrico puro. Si lo abres con un editor de texto verás etiquetas y listas de números; esos números son las esquinas de tu finca en coordenadas oficiales ETRS89.

Su utilidad es que elimina la ambigüedad. Una descripción como "linda al norte con camino" admite interpretaciones; una lista de coordenadas, no. Por eso toda la maquinaria de coordinación entre catastro y registro gira alrededor de este archivo.

Cuándo te lo van a pedir

  • Al segregar o agrupar fincas: hacen falta las geometrías de todas las resultantes.
  • Al rectificar la superficie inscrita (exceso de cabida).
  • Al inscribir la representación gráfica de la finca en el registro.
  • En algunas obras nuevas, para situar la edificación dentro de la parcela.
  • Cuando el registrador detecta que la descripción registral no se corresponde con la realidad.

La pregunta clave: ¿lo puedes descargar o hay que medir?

Esta es la parte que casi nadie explica y donde está la diferencia entre gastar cero euros y contratar a un técnico.

Tu situaciónQué necesitas
La geometría catastral es correcta y te vale tal cualPuedes obtener el GML desde la certificación catastral descriptiva y gráfica. Sin coste técnico.
Vas a segregar, agrupar o modificar la parcelaRepresentación gráfica alternativa: hay que generar la nueva geometría y validarla.
La geometría catastral no coincide con tu finca realHay que medir en campo y generar una representación gráfica alternativa.

La realidad es que la mayoría de estos trámites nacen precisamente porque el dibujo del catastro no coincide con la finca. Si coincidiera, no habría expediente que abrir. De ahí que casi siempre haya que levantar la parcela sobre el terreno.

Qué es el Informe de Validación Gráfica (IVG)

Cuando presentas una geometría distinta de la catastral, el catastro tiene que revisarla. Ese trámite es el Informe de Validación Gráfica, y comprueba dos cosas: que el fichero es técnicamente correcto y que la parcela propuesta no invade otras cuya representación ya está inscrita.

  • IVG positivo: la geometría es válida y puedes continuar en notaría o registro. Se emite con un código de referencia que identifica ese informe.
  • IVG negativo: hay un problema, casi siempre un solape con un colindante. No es el final del camino, pero obliga a analizar la causa: puede ser un error del catastro, un error de medición o una invasión real que hay que resolver antes.

Quién puede generarlo

La representación gráfica alternativa debe elaborarse a partir de un levantamiento topográfico realizado por técnico competente, con coordenadas en el sistema oficial. No es cuestión de dibujar un polígono sobre una ortofoto: si la geometría no está medida, el resultado no aguanta ni la validación ni la revisión del registrador.

En mi caso el encargo completo —medición, generación del GML, tramitación del IVG e informe técnico— arranca en 260 € más la medición si hay que levantar la finca de cero. Puedes ver el alcance en catastro, registro y fichero GML.